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H y D
Atenti al tip

Cinco dormitorios pequeños que no lo parecen

Cabeceros ingeniosos, lámparas que desaparecen y colores que alejan las paredes hacen posible que los cuartos parezcan más grandes.
02.08.2019 14:27
2019-08-02T14:27:00
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Nadie diría que son pequeños, sin embargo lo son de verdad. ¿Y cómo consiguen dar el pego? Con cabeceros ingeniosos, lámparas que desaparecen, colores que alejan las paredes... Compruébalo tú mismo.

MUCHO MÁS QUE PAREDES

Este dormitorio quedaba pequeño por el tiro de la chimenea, que generaba una columna justo en el centro de la pared del cabecero. ¿Solución? Disimularla con armarios volados que "rectifican" la irregularidad pero dejando un hueco en medio que aligerase la estructura. De Iñaki Mujika.

UN CUADRO QUE ENGAÑA LA MIRADA

Es un truco fácil y muy efectivo. Cuelga un cuadro en el cabecero que produzca sensación de profundidad. Parecerá que la pared se aleja. Y puedes pintar las paredes de color si las bañas de luz con un led desde la esquina que forman techo y pared. Alfombra y cortinas, en Matèria.

APROVECHA LA ZONA MÁS BAJA DEL TECHO

Arrincona la cama para aprovechar la pared más baja de la habitación. Para dormir no hay problema y, en cambio, consigues una zona de paso más amplia, lo que hace que la habitación crezca al instante. Cabecero, de Kenay Home. Espacio proyectado por Paula Duarte.

POCO PERO BIEN ELEGIDO

Aquí no hay cabecero, solo una balda. Ni siquiera las lámparas ocupan: son apliques y extensibles, para que los recojas cuando sea necesario. E incluso la cortina no llega al suelo, con lo que llena menos. Banqueta de Sacum y apliques, de Maisons du Monde. Espacio decorado por Marta Torres.

AMPLÍA CON EL COLOR

Por supuesto, pintando de blanco paredes y techos (más todavía si las vigas dominan y quedan bajas). Pero también con el amarillo, que multiplica la luz y con ello, el espacio; utilízalo en la ropa de cama y no te cansará. Lámpara, aplique y butaca, de Ikea.