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H y D
Según cómo se mire

Cuatro proyectos que multiplican los metros cuadrados

Una librería XL en el salón, una cocina debajo de la escalera, un altillo y un cabecero tres en uno son algunas opciones para crecer en m².

Una librería de suelo a techo y de pared a pared, una cocina mini a la que no le falta de nada, un altillo en el salón y un cabecero triple función. Estos cuatro proyectos exprimen con mucho ingenio cada cm útil.

1. Una librería XL en el salón

"Se ha organizado con ocho módulos verticales y un sistema en cremallera para poder escoger la altura de cada balda", explica el interiorista Pepe Llaudet. Esto da mucho juego, ya que permite redistribuir la librería cada vez que quieras y cambiar con ello el look del salón.

El color define las zonas

"Se decidió apostar por crear espacios laterales en la librería más abiertos de modo que rompiera la monotonía del mueble y nos diera la posibilidad de crear espacios decorativos poco comunes en librerías tradicionales, como el uso de plantas, cuadros integrados, esculturas, iluminación... Gracias a la amplitud de estos huecos se pudo apostar por un color turquesa agrisado en el fondo. En cambio, en la zona central, que alberga los libros con una distribución más estándar, se utilizó un color piedra-topo de fondo", recuerda Pepe. Echa un vistazo a todo el piso.

2. Una cocina completa debajo de la escalera

La decoradora Gema Ospital tiró de ingenio y buen oficio para exprimir al máximo cada cm de este dúplex de apenas 40 m2 con la cocina abierta a la zona de día. Lo primero fue trasladar la escalera a un lateral de la estancia y luego apostó por darle un uso extra para integrarla en la cocina. "Y como no cabía un comedor al uso, prolongó la encimera volada, que ahora hace de mesa y superficie de trabajo".

Una pared de armarios camuflados

"Aproveché toda la estructura con un frente de armarios que integra los electrodomésticos de la cocina -nevera, congelador y horno-, la despensa y el vajillero", explica Gema. Y para camuflarlos, diseñó todo el mobiliario sin tiradores.

 

Gema no dio ni un hueco perdido y buena prueba de ello es este botellero, ganado en los dos últimos escalones de la escalera. De hecho, como recuerda, el gran reto fue lograr que la escalera resultara capaz y, a la vez cómoda. Para ello, los escalones debían tener todos la misma altura.

3. Un altillo en el salón que multiplica los metros

Si tienes un techo de al menos 240 cm puedes plantearte hacer un altillo. Si lo quieres usar como estudio o zona transitable como este, hará falta el proyecto de un profesional. "En este caso, había un falso techo que hacía que el altillo se viera muy cargado. Lo quitamos todo y optamos por una barandilla blanca casi invisible, para hacerlo más liviano", explica la interiorista Esther Mercè. La estructura de este altillo es de madera y le pusieron suelo laminado para que fuera más confortable.

4. Un súper cabecero tres en uno

"Para aprovechar al máximo las vistas, opté por situar la cama en el centro del dormitorio", explica la interiorista Pia Capdevila. Esta distribución poco convencional condicionó la organización del dormitorio, empezando por el cabecero. Dado su protagonismo, Pia apostó por un diseño que fuera mucho más que un simple cabecero. De hecho, integra espacio de almacén: una hornacina en la trasera y una mini estantería en uno de los laterales.

"Aprovechamos la ubicación para crear un juego de pasillos y sacar el máximo partido al vestidor", recuerda Pia. Las paredes y el cabecero se pintaron a juego con el armario. No le pusieron tiradores para disimularlos mejor.

Con información de El Mueble